Recomendaciones para enfrentar la temporada de huracanes y dar continuidad a las operaciones logísticas de las empresas

Con la llegada del segundo semestre del año inicia también la temporada de huracanes en América Latina, la cual varía según la región y sigue los patrones generales del océano Atlántico y el océano Pacífico. Según el equipo de investigadores de Meteorología Tropical de la Universidad Estatal de Colorado (CSU), cuyas conclusiones fueron citadas por la cadena CNN, ya se ha realizado un pronóstico que abarca desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre, con un pico esperado entre los meses de agosto y septiembre, tiempo durante el cual las condiciones atmosféricas y oceánicas son propicias para el desarrollo de tormentas tropicales y huracanes, afectando significativamente la cadena logística internacional.

Entendiendo que durante el 2023 la temporada de huracanes coincidirá con el fenómeno del niño, se espera que en esta ocasión no haya tanta actividad de tormentas tropicales y huracanes en comparación con el promedio histórico; sin embargo, esto no significa que se deba subestimar el riesgo y no tomar precauciones, pues los huracanes son impredecibles en términos de trayectoria y fuerza. Siempre existen acciones que las empresas pueden ejecutar para mitigar el impacto y garantizar la continuidad de sus operaciones, por ello en este blog Andercol trae algunos datos de interés y recomendaciones para hacer frente a este fenómeno climatológico.

Las áreas más afectadas por este fenómeno natural son el Golfo de México, el mar Caribe y las costas del océano Pacífico. Los vientos formados en el océano Atlántico pueden tener un impacto crítico en países como Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Jamaica, las Bahamas y las Islas Caimán, los cuales a menudo se desplazan hacia el norte, afectando las costas de Estados Unidos, especialmente Florida y la costa del Golfo. En cuanto al océano Pacífico, los huracanes afectan principalmente a los países de América Central como son Honduras, Nicaragua y Costa Rica y, en México principalmente Acapulco, Puerto Vallarta y Los Cabos.

La temporada de huracanes puede ser especialmente desafiante para las empresas en términos logísticos, ya que puede interrumpir el transporte de bienes y servicios, afectar las cadenas de suministro, y poner en riesgo las operaciones de almacenamiento y distribución. Por ello desde Andercol compartimos 3 recomendaciones principales, a partir de nuestra experiencia, para que las empresas puedan enfrentar de la mejor forma estos desafíos:

  1. Generar planes de contingencia: Antes de la temporada de huracanes se debe realizar una evaluación exhaustiva de riesgos, identificar las vulnerabilidades específicas de la empresa y asegurar que las instalaciones de almacenamiento y distribución estén protegidas, teniendo en cuenta la ubicación geográfica, la infraestructura y la capacidad de almacenamiento y distribución, abarcando desde la protección de activos físicos hasta la implementación de sistemas de respaldo de datos. Además, se deben revisar inventarios actuales y generar un plan de abastecimiento a partir de la identificación de posibles interrupciones en las cadenas de suministro y los riesgos logísticos que puedan enfrentar para ejecutar una posible compra anticipada de materias primas.
  2. Monitoreo de las condiciones climáticas: En cada temporada de huracanes los gobiernos y las organizaciones de respuesta ante desastres en América Latina trabajan en estrecha colaboración para monitorear y predecir la formación de huracanes, así como para proporcionar advertencias tempranas y coordinar las acciones de evacuación y ayuda humanitaria. En la página web nhc.noaa.gov, que pertenece al Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC por sus siglas en inglés), se puede consultar el listado de huracanes, huracanes mayores y tormentas tropicales que se esperan en cada temporada, además de hacerles seguimiento, en tiempo real, a la trayectoria que presenta cada una de estas, permitiendo tomar decisiones con información oficial.
  1. Comunicación efectiva con proveedores, clientes y empleados: Establecer canales de comunicación claros y efectivos con los diferentes grupos de interés para garantizar una información oportuna que permita tomar decisiones a tiempo sobre el cambio de rutas de recepción o despacho de materias primas, o entrega anticipada de productos, entre otras medidas. La comunicación interna de la compañía también es fundamental, principalmente con las áreas de compras y planeación de la demanda, con el objetivo de mantener una alineación de los equipos frente a la información y las medidas a tomadas.

 

La temporada de huracanes presenta desafíos considerables para las empresas, pero con una preparación adecuada y una mentalidad resiliente, es posible minimizar el impacto y recuperarse más rápido. Al comprender el impacto económico, planificar cuidadosamente, proteger al personal y mantener la continuidad del negocio, las empresas pueden enfrentar los desafíos de los huracanes con mayor confianza. Recuerda que la seguridad de las personas y la colaboración comunitaria son fundamentales en estos momentos difíciles. ¡Juntos podemos superar los retos de la temporada de huracanes y salir más fuertes!

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